Me cagué bien de frío como a mi me gusta, vi mucho hielo, llovió sin parar, subí y bajé montañas, pasé más tiempo embarcada que en tierra firme,pude congelarme en la nieve y desayuné como reina siete días.Ambos lugares que visité estaban llenos de extranjeros, como era de esperarse, con sus muchos dólares y su poco español. Igualmente la mayoría de las excursiones las compartí con argentinos y algún que otro italiano o alemán que se limitaba a decir "buenos días, gracias y hasta luego" .Lo cual, me hizo comprender lo mucho que me gustan los idiomas y considerar la opción de estudiar traductorado (imaginate lo satisfactorio que habrá sido tener que escuchar el mismo monólogo sobre el fruto del calafate en 3 idiomas y ENTENDERLO)
En fin, muy lindo el terrible pueblucho Calafate con sus pocos locales, pocas calles y mucho viento,increíbles los glaciares y cientos de paisajes que se pueden ver. Tres días, no da para más.
Muy lindo Ushuaia, la ciudad más al sur, fundada por criminales, con sus calles MUY empinadas y su inglesada,donde todo incluía la frase " Fin del mundo "*.
La pasé bien, fue un viaje interesante y puede que vuelva en 30 años, antes no.
LO SÉ, MI CAMPERA SE VA AL CARAJO.
Por lo general la uso del lado NEGRO (cuando no llueve) y no queda tan mal. Sí,trato de justificarme porque no sé en que estaba pensando cuando la compré.
Y ahora me marcho nuevamente, para que las olas me coman .
* El café del fin del mundo, el pochoclero del fin del mundo, el faro del fin del mundo, el barco del fin del mundo, la cárcel del fin del mundo, la esquina del fin del mundo,etc.
